Si alguna vez intentaste estirar y sentiste que tu cuerpo “no da”, este taller es para vos.
La flexibilidad no es un don que algunos cuerpos tienen y otros no: es un proceso que se entrena. Y como cualquier proceso, tiene un orden. Lo que suele faltar no es voluntad, es saber por dónde empezar.
En este encuentro vamos a construir esa base. Sin posturas imposibles, sin comparaciones y sin la idea de que hay que llegar a algún lugar hoy mismo. Los ejercicios se adaptan a vos, no vos a los ejercicios.
Este taller es para vos si:
- Nunca entrenaste flexibilidad y no sabés cómo arrancar
- Pasás muchas horas sentado o sentada y lo sentís en la espalda, el cuello o las caderas
- Probaste estirar por tu cuenta y no viste cambios
- Querés moverte mejor en lo cotidiano: agacharte, girar, levantarte del piso sin esfuerzo
- Hacés otra actividad física y sentís que la movilidad te está limitando
Qué vamos a hacer:
- Cómo funciona tu flexibilidad. Qué pasa realmente en el cuerpo cuando estirás, por qué el dolor no es señal de progreso y por qué es importante la flexibilidad para tu cotidianidad. Diez minutos de teoría que te ahorran meses de hacerlo mal.
- Dónde estás parado hoy. Una autoevaluación guiada, simple, para que identifiques tus zonas más rígidas. No es una prueba: es tu punto de partida.
- Los movimientos base. Vamos a trabajar los patrones fundamentales (cadera, columna, isquiotibiales, hombros) con variantes para cada nivel. Vas a encontrar la versión que tu cuerpo puede hacer hoy.
- Respiración y tiempo. Cómo respirar para que el estiramiento funcione, cuánto sostener cada posición y con qué frecuencia repetir.
- Tu rutina para casa. Te propongo una secuencia de 10 minutos que puedas sostener de verdad, con lo que tenés en tu casa.
Qué te llevás:
- Una rutina de 10 minutos adaptada a tu nivel
- Claridad sobre qué zonas priorizar en tu caso
- Criterio para distinguir una buena molestia de una señal de alerta
- La guía de flexibilidad basica en PDF
- Una regalo especial para los que asistan al taller
Qué necesitás:
- Ropa cómoda
- Mat o una manta gruesa
- Botella de agua
- Dos almohadones, libros firmes o bloques de yoga
Qué NO necesitás:
- Experiencia previa
- Estar en forma
- Llegar al piso con las manos
- Ser “flexible”